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S: I CONCURSO DE POESIA Y RELATO CORTO ALICANTECITY

FC: I CONCURSO DE POESIA Y RELATO CORTO ALICANTE CITY

1: JAMES EL CAMIONERO Érase una vez un joven camionero llamado James. Vivía felizmente en Suiza, país que recorría todas las semanas al volante de su camión para transportar mercancías de una ciudad a otra. Un día se encontraba en plena faena, a punto de realizar una entrega. Circulaba por una carretera situada en un valle entre montañas con picos nevados y rodeada de dos lagos de agua azul ribeteada en sus orillas con verde césped. Conducía en dirección a la ciudad de Thun. Llegado a un cruce, de repente, otros dos camioneros se saltaron sus respectivos “ceda el paso” y no pudo hacer nada por esquivarlos. El choque fue tremendo y sintió como todo se transformaba en oscuridad. Al rato despertó y se encontró tirado en el suelo, con varios camiones volcados (entre ellos el suyo), y con otros camioneros que, como él, empezaban a levantarse aturdidos. Eran cuatro en total y una quinta persona

2: que pasaba por el lugar empezó a preguntarles si se encontraban bien. James consiguió incorporarse, pero cuando fue a contestar sintió un pinchazo en el cuello y todo volvió a ser oscuridad. Al cabo de un tiempo indeterminado despertó, con la sorpresa de encontrarse de nuevo a los mandos de su camión, conduciendo por la misma carretera y en el mismo cruce. Intentó reaccionar, pero fue demasiado tarde para frenar y volvió a colisionar con los otros camioneros que se saltaban el ceda el paso nuevamente. Despertó, en las mismas circunstancias, abrió un ojo, pero el resto del cuerpo no le respondía. Desde su posición divisó como, la persona que había preguntado si estaban bien, clavaba una inyección en el cuello de uno de los camioneros accidentados que acababa de levantarse, y tras el pinchazo se desplomaba en el suelo.

3: Ahora encajaban las piezas del puzzle y empezaba a comprender parte de la situación. Se encaró hacia la persona que estaba poniendo las inyecciones y le dijo: ¡Eh, tú! ¿Qué nos estás haciendo? ¡Maldición! ¡Nos has descubierto!- gruñó el hombre misterioso. James sacó su móvil de la chaqueta y amenazó al hombre: ¡Dime qué está pasando aquí o te denuncio a las autoridades! Está bien, te lo explicaré todo – argumentó el hombre –Las colisiones de los camiones las grabamos en vídeo y las emitimos por la web. Hay gente que paga apostando quién morirá en el accidente o quién se salvará. A los que se salvan les ponemos una inyección para borrarles la memoria y los volvemos a poner al volante de su camión, tal como hicimos contigo. Se gana una fortuna, pero ahora tendré que matarte para que no me denuncies. James no podía admitir que este fuera su fin, inventó una estratagema para salvarse:

4: ¡Espera! ¡No me mates! Puedo serte útil. Aparte de camionero soy mecánico, podemos colaborar en este negocio. Yo puedo arreglar tus camiones accidentados y así tú ahorrarte una pasta. Umm, no es mala idea, esta bien. Vendrás conmigo, pero no podrás salir de nuestro recinto. Tengo un bar de camioneros con mi esposa e hija, allí arreglarás los camiones, en la trastienda. James llegó al bar con su captor y descubrió que la mujer del secuestrador era como éste, pero no su hija Elizabeth. En cuanto la vio se enamoró de ella... y ella de él. Ella le contó lo mucho que deseaba salir de aquel lugar, ya que aquellos no eran sus padres, y que al igual que a James, se encontraba secuestrada trabajando gratis como camarera. Pasaron un par de meses y ambos seguían esclavizados en aquel bar-tapadera de apuestas ilegales de accidentes de camiones. Eran maltratados por sus captores, pero a pesar de ello los labios de los enamorados siempre

5: dibujaban una sonrisa e idearon un plan para escapar. Fue un día en que hubo un gran evento, y en el momento en que sus secuestradores ponían a punto las cámaras web para emitir, los jóvenes enamorados consiguieron escapar montados en la cabina sin remolque de uno de los camiones que James había trucado para que corriera más. Se pusieron a salvo y llamaron a las autoridades, que acabaron con el negocio de sus captores. James y Elizabeth consiguieron su sueño de volver a ser libres de nuevo. Comparten su felicidad hasta el día de hoy en un recóndito lugar entre montañas Suizas del que nunca nadie ha sabido su paradero. FIN “Moraleja: sigue luchando hasta el final, a pesar de las adversidades.”

6: UN ALTO EN EL CAMINO Cuando un hombre se detiene en el camino para echar la vista atrás por un momento, y sus ojos cansados, sin aliento, no vislumbran más que un corto recorrido. Cuando la senda ya se tornó cuesta abajo, cuando la cima superada no le deja valorar el esfuerzo que ahora le aqueja, recordar su sudor, su fatiga y su trabajo. Cuando un hombre se da cuenta de que queda menos por recorrer que recorrido, que se esfumó de un soplo lo vivido y se cuestiona si tal vez valió la pena. Es entonces cuando siente ese vacío, ese pánico de la lucha contra el tiempo, cuando siente más cerca ese momento en que entregue el agua al mar su pobre río. Y en su pecho hace nido la congoja que mana lenta de su corazón herido, pues se siente tristemente incomprendido y nota que, lentamente, su ilusión se afloja..

7: Con más errores que aciertos de equipaje, mas sin traición alguna a sus valores, se pregunta si sirvieron los dolores por hacer contracorriente todo el viaje. Lágrimas gastadas su rostro empañan nublándole de sal el horizonte. Le da igual este, sur, oeste o norte, va menguando la fe que le acompaña. UN ALTO EN EL CAMINO -“¡Si tan sólo no me hallara tan solo!”, piensa. Si al final el final fuese compartido, tal vez así hallaría su recompensa: un poco de ese Amor que ha perseguido. FIN

8: POESÍA Poesia entrelazada de tu mirada colgada... Poesia es tu silencio cuando me hablas callada... Y silencio te cuento,cada noche estrellada En el cosmos infinito de tu preciosa mirada.... Y me miras preguntando,y te contesto callado, sobran las palabras en tu cielo estrellado... tu me miras y yo me siento afortunado, contandome un cuento de besos inacabados.. y en tu mano ofrecida,mi corazon regalado. Yo no quiero recitar la evidencia..del sabor de una caricia, prefiero el premio palpable de tu infinita sonrisa, cuando me dibujas en tus labios,el jade humedo de un beso, Que yo recojo y lo trasformo en recuerdo del sabor sincero.. que deja complice y eterno,tus labios pidiendo a gritos... que si besarte es el cielo..me condeno en tu infinito. Paisaje te bautize,inacabable contorno que rodea la isla de tu presencia, dejame decirte,aunque naufrage queriendote.. que prefiero mil veces errar en los besos,que dejar de quererte, Y si algun dia te fundes en el ocaso de un recuerdo... que sepas,que el paisaje es eterno,y tus besos,tus besos,el principio de un cuento..

9: LOS FANTASMAS DE AQUEL TIEMPO Fue una época horrible. La verdad es que ahora no me hago una idea de cuánto duró, pero lo que sí dejó una huella imborrable en mi memoria es el terror que tuve que padecer. Vivíamos entonces en el ático de un inmueble que había conocido tiempos mejores. Los crujidos de los gastadísimos escalones de madera, en respuesta a la menor presión ejercida sobre ellos, no contribuían precisamente a tranquilizarme, especialmente, cuando sospechaba que podían ser ellos, escaleras arriba, hasta mi puerta Permanecer en vecindad con aquellos seres que acompañaban a mi familia a casa me producía tal espanto que procuraba, delante de ellos y aún cuando no los veía, quedarme en un rincón para que no se apercibieran de mi presencia y poder, así, escapar a su maléfico influjo. Recuerdo a aquella mujer, alta y flaca, siempre en actitud agresiva para con otra que, incomprensiblemente, andaba constantemente pegada a sus faldas. Resulta extraño, pero esta última, baja y gordita, me daba aún más pánico, con su expresión aparentemente bobalicona, pero que, seguramente, escondía una furia contenida.

10: Había un sujeto andrajoso, sucio, con barba de varios días y un sombrero roto sobre su inmunda pelambrera ¿Qué intenciones albergaría cuando barría todo lo abarcable por su vista, con esa mirada enloquecida? Más pavor aún me producía el viejo: Un viejo con una increíblemente larga y tupida barba blanca, que no bastaba para ocultar el horror de un único y enorme diente, que parecía amenazarme cuando dirigía hacia mí esa boca de pesadilla, abierta y vociferante. También iba provisto de una garrota que más parecía arma blanca que ortopedia para la locomoción y que, en fin, como para corroborar que mis temores no eran infundados, blandía, mientras intentaba perseguir a cualquiera que se cruzara con él, pues todos le huían. ¿Y el gordo? Un sujeto obeso, circular, de aspecto atontado, con una cabeza calva, que parecía un globo y, en el centro, una enorme nariz, también redonda y como amoratada. A este, no sé por qué le temía o, quizá, se tratase, tan solo, de repulsión, quizá de miedo a que, en uno de sus torpes movimientos, tropezase y cayese sobre mí, aplastándome sin remisión.

11: Y estaba aquella anciana, siempre peinada con moño y siempre sonriente, pero de la que, al cabo de un rato, todos escapaban también aterrorizados.y.yo no sabía por qué, pero esa espantada, ajena e incomprensible, me angustiaba y me impedía confiar en la simpática abuelita. Llegaron más individuos de mano de mis hermanos, especímenes de toda ralea, pero de todos ellos, los que he descrito son los que mayor pánico me transmitían, o, al menos, eso creo; ha transcurrido tanto tiempo. Luego. Luego, aprendí a leer y pude formarme una idea más aproximada de la vida y milagros de todos estos personajes, que antes me parecían abominables. Fui creciendo y dejando de temer a las hermanas Gilda, a Carpanta, al abuelo de la familia Cebolleta, a Gordito Relleno y a la abuelita Paz. Es más, me empezaron a hacer gracia y comencé a pasar momentos inolvidables viendo y leyendo sus aventuras; momentos cuya evocación, sin embargo, no atenúa el sabor amargo del recuerdo de aquellos terrores de mi primera infancia.

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Rosa Gonzalez
  • By: Rosa G.
  • Joined: over 5 years ago
  • Published Mixbooks: 3
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About This Mixbook

  • Title: Blank Canvas (Copy)
  • Theme for Mixbook Scrapbookers
  • Tags: None
  • Published: over 5 years ago

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